EL SEÑOR GONZÁLEZ

Parece que el Juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón insiste en su propósito de imputar al que fue presidente del BBVA Francisco González de varios delitos, producidos en la época en la que mandaba en el banco. Administración desleal, cohecho y revelación de secretos. Son las secuelas del siempre presente caso Villarejo.

Con el tiempo algunas cosas cambian. Recuerdo de un contencioso judicial en el que estaba involucrado el Sr. González, como demandado. En Madrid. Asunto civil. Tenía que comparecer para declarar, pero no fue. Ni la primera ni la segunda vez, después de haber sido advertido por el Juzgado.

No obstante se permitió al demandante que formulara las preguntas ante el juez y la presencia también del abogado del entonces presidente del banco. Preguntas que naturalmente no iban a hallar respuesta, pero que se tenía interés constaran en el expediente a fin de ilustrar al magistrado sobre la realidad de lo que se iba a juzgar y el silencio observado por el demandado.

Era bastante lógico pensar que dada la ausencia, el juez dictaría una sentencia condenatoria. Pero no fue así. Quién perdió el juicio fue la otra parte. En la sentencia el juez no mencionó la recalcitrante actitud de González y cargó con las costas al demandante.

En una época un tanto larga, el poder y la influencia del personaje, era importante.

Ahora ya no lo es tanto.

25 de septiembre de 2021

A TROMPICONES

Se me ocurre este título para hablar de lo que está sucediendo con Puigdemont, las euro órdenes y el sainete de anteayer y ayer en el Alguer el antiguo territorio del también muy antiguo imperio catalán.

Al final fue un azucarillo disuelto rápidamente en agua abundante. No se sabe si la euro orden estaba activada, desactivada o vuelta a activar con singular diligencia. Imagino que lo más probable es que los funcionarios judiciales de turno no la hubieran desactivado, porque en realidad después de la pérdida de inmunidad de Puigdemont tampoco se había producido decisión formal clara del Tribunal europeo, en el sentido de devolver la inmunidad con carácter provisional, hasta que el Tribunal decidiera sobre el recurso presentado por el vecino de Waterloo.

Como que no existía esta resolución del alto Tribunal, tampoco se retiró la euro orden. Sí es cierto que los magistrados habían expresado su opinióm que no era necesaria la devolución de la inmunidad ya que no estimaban probable la detención del president en el exilio. Pero si ésta fue la expresión utilizada por el Tribunal europeo, evidentemente que ello no implicaba el que tuviera que suspenderse o retirarse la euro orden. O sea que el Juez Llanera hizo en realidad lo que formalmente debía.

Posiblemente ahora el Tribunal Europeo dicte alguna providencia, diligencia o como se llame la resolución, en la que considere que estando pendiente la decisión acerca de los recursos presentados por los independentistas, procede la inmunidad. Y ello sobre la base de que en caso contrario, perdería todo su sentido el propio recurso. Si el Tribunal diera la razón a Puigdemont devolviéndole ya de manera definitiva la inmunidad y esta orden no pudiera ejecutarse por haberse producido la extradición, perdería el recurso su razón de ser. De ahí, seguramente la solicitud que se haga de la «medida cautelarísima» por parte de los asesores del «president» al Tribunal Europeo.

Con todo este embrollo Puigdemont ha vuelto a la primera página de los rotativos europeos. No está mal. Y además en el Alguer, donde la lengua catalana es conocida. ¿Aprovechará también la ocasión para pedir la independencia de Alguer, de la isla de Cerdeña?.

25 de septiembre de 2021

«SALVEDADES»

Esta semana nos hemos desayunado con la noticia de que en China puede producirse una pandemia financiera importante. La inmobiliaria Evergrande debe a sus acreedores más de 300.000 millones de euros y posiblemente tendrá que ir al concurso de acreedores.

Pero lo notable de la historia es que la auditora, una de las grandes, PwC,- Price WaterhouseCoopers-, hasta esta fecha, verificando los balances y cuentas de resultados de la inmobiliaria, nunca ha expresado dudas o reticencias acerca de la salud económica del grupo. Esto es, la auditora se ha pronunciado «sin salvedades» sin condicionamiento alguno que pudiera limitar el desarrollo o la supervivencia futura de la sociedad.

¿Y cómo puede haber sido ello posible?. Claro que las auditorías a lo largo de los años han tratado de perfilar muy y mucho, los criterios, el lenguaje utilizados a fin de deslindar la responsabilidad del auditor del propio administrador o consejero de la sociedad. Y así se ha utilizado y se sigue utilizando un lenguaje críptico, para iniciados, precisamente para cuidar que algún día no se pueda perseguir al auditor firmante por las actuaciones realizadas.

Pero por mucho que se haya intentado salvar las responsabilidades en el trabajo del auditor, éstas están ahí. Los riesgos no pueden evitarse en su plenitud. Y cuando se sentencia que los números de Evergrande no han de generar nervios ni inquietud alguna, la responsabilidad que se contrae es irrenunciable.

El problema para la empresa, -Evergrande- y para el auditor -PwC- era la de explicar la realidad. Una realidad vinculada al mercado inmobiliario chino, al peculiar funcionamiento del mismo, a los instrumentos financieros utilizados, a los generosos intereses pactados y a la capacidad de que el negocio pudiera seguir amortizando el enorme endeudamiento existente. Una actividad que solamente podía evolucionar favorablemente si los parámetros de la coyuntura del país, se mantenían con todo el viento a favor. A PwC le correspondía alertar primero a los ejecutivos de Evergrande de los peligros que la estructura del balance podía suponer para el futuro, de la necesidad de restringir o limitar progresivamente su actividad y naturalmente en función de las impresiones recibidas, dar cuenta de ello en los informes de auditoría. Ni más ni menos. Porque ésta es también la función del auditor.

Porque los inversores apuestan por las empresas con auditorías «sin salvedades», en la confianza de que ello es sinónimo de salud financiera y de un futuro con menos incertidumbres.

Comprendo la dificultad de la auditora que cobra mucho dinero por los trabajos de auditoria y otros de asesoría por reflejar en los informes la verdad de lo que sucede. Y más cuando ello pone en riesgo las oportunidades de la propia empresa auditada.

Pero para esto sirve la auditoría. Sino es para esto, ¿Para qué entonces?

25 de septiembre de 2021

UNAMUNO, HOY

Hallo, como olvidada, una edición de la Colección Austral, «Por tierras de Portugal y España» de Miguel de Unamuno. Un conjunto de artículos sobre ciudades y pueblos de los dos Estados.

Encuentro en la página 93 uno dedicado a Barcelona. Escrito en el año 1906. O sea hace muchos, muchísimos años. Unamuno había pasado en noviembre de aquel año unos días en la ciudad.

Y dice,- copio- de algunos pasajes lo siguiente: » la especial megalomanía colectiva o social de que está enferma Barcelona les lleva a la obligada consecuencia de la megalomanía, a un delirio de persecuciones también colectivo y social. Y así hablan de odio a Cataluña y se empeñan en ver en buena parte de los restantes españoles una ojeriza hacia ellos, hacia los catalanes- más bien los barceloneses-,estimándolo acaso hijo de envidia. Y tal odio no existe. No existe el odio a Cataluña ni a Barcelona, ni existe la envidia tampoco. Lo que hay es que los españoles de las demás regiones han estado constantemente ponderando y exaltando la laboriosidad e industriosidad de los catalanes- son los demás españoles los que han hecho el dicho de, «los catalanes de las piedras sacan panes», y con esto les han recalentado y excitado esa nativa vanidad que con tanta fuerza arraiga y crece bajo el sol del mediterráneo. Y esa vanidad que se masca en el aire de Barcelona, hace que las gentes sencillas y modestas -el castellano, a vuelta de otros defectos, es sencillo y es modesto hasta en su altivez- al encontrarse en aquel ambiente de agresiva petulancia, se sientan heridas y molestas…»

Año 1906, hoy 2021.¿ Qué hay aún de verdad, de ficción, de exceso en estas reflexiones si las trasladamos a lo que ahora sucede entre nosotros?

¿Puede ser que cien años hayan servido de poco, para enterrar viejos complejos y prejuicios?

Pues, puede ser.

19 de septiembre de 2021

LA SANTA ALIANZA

Lo de los submarinos puede muy bien haber sido una excusa, un subterfugio. Aunque los cuarenta o cincuenta mil millones de euros del encargo que el gobierno australiano hizo al francés para que construyera un número importante de submarinos propulsados con diesel, y del que ahora desiste, constituya ya una cifra considerable, importante.

Pero lo fundamental a mi juicio ha sido el acuerdo USA, Australia y Reino Unido para fortalecer el área geográfica indopac´ífico que comprende también aunque no se diga, la vertiente atlántica que acerca los americanos a los británicos.

Porque Inglaterra después de abandonar la Unión europea necesitaba urgentemente un recambio. Y cree que va a encontrarlo con su eterno aliado, los Estados Unidos y también, como no, reverdeciendo, refundando si cabe a la Commonwealth. Y Australia es un cualificado miembro de esta especie heterogénea de intereses que trata de integrar a países que nacen del colonialismo británico.

No está mal. Johnson da la espalda al continente europeo y fija sus horizontes en el mundo anglosajón. A los Estados Unidos tener un aliado preferente frente a Francia, Alemania, por lo que pueda suceder, le va muy bien. Ya se que la historia está muy olvidada. Pero no está de más mencionar que en la primera y segunda guerra mundiales, los norteamericanos acudieron al auxilio de los británicos.

Estoy convencido que Gran Bretaña, sin querer resucitar al imperio, buscará el protagonismo que entendía perdido en el seno de la UE. Y la Alianza, la santa Alianza con los EEUU y Australia, puede ser un primer paso, del mismo modo que la CECA, el tratado del carbón y acero en la Europa que emergía del conflicto en el 45, constituían la base de la futura Unión europea.

Ah y sin olvidar a Londres y a la City, que sigue con los mismos objetivos de siempre. Y si se trata de ofrecer condiciones más atractivas a los inversores lo hará. Y las fiscales, sin duda alguna. Ya vereis como tentarán a muchos empresarios y fortunas europeas para que operen en este mercado. Ahora ya tienen libertad para seducir sin los ferreos controles de Bruselas.

De nuevo ¿La pérfida Albión?

19 de septiembre de 2021