Archivo de junio de 2021



PEDIR PERDÓN


Si comparamos la fractura social que ha supuesto el independentismo en Catalunya y los costes que ello ha entrañado para la economía, las cantidades que ahora se piden por parte del Tribunal de Cuentas a los políticos implicados, son una absoluta minucia.
Solamente considerando que el proceso que se ha vivido, supuso la huida de Catalunya de entidades históricas como la Caixa, además de cientos de empresas, el daño que se produjo fue inmenso. A nivel del PIB catalán podríamos estimar cifras de pérdidas del orden de los 20 o 25.000 millones de euros;  esto es del orden del 10 % del total.  Y seguro que me quedo corto
.

Asumir que las actuaciones de los políticos, que han sido tremendamente perjudiciales para la economía del país, pueden llevarse a cabo sin que se produzca una reparación, supone dar carta de naturaleza y normalidad a que puedan generarse actuaciones semejantes.

Lo que sucedió en estos últimos años en Catalunya tiene unos responsables que algún día deberán rendir cuentas. Ya sé que me dirán que todo lo que hicieron fue por el bien de todos nosotros. Pero no es menos cierto que muchos políticos a lo largo de la historia fueron responsables de enormes tragedias, cuyo origen era, por supuesto, siempre el bien del pueblo. 

Alguno o alguna de los participantes en los hechos de octubre del 2017 ya manifestó que la declaración de independencia tuvo un punto de “farol” y otros que se equivocaron en la estrategia. Pero ya sea por “farol” o error estratégico, resulta desolador, enormemente triste que no se haya pedido perdón a todos quienes hemos sufrido las consecuencias de esas desafortunadas políticas.

Y claro, esto sigue. Peor que con el COVID-19. En plena oscuridad, sin que se vea un atisbo de luz.

miércoles, 30 de junio de 2021

LOS EMPRESARIOS

La Moncloa ha dicho por activa y por pasiva, que en el asunto de los indultos los empresarios estaban a su lado.

Natural. ¿De quién van a estar entonces, sino es a favor del que manda?. ¿Es que no han de asegurar las licencias, las concesiones que tienen solicitadas al Estado?. ¿O quizá las subvenciones que van a venir de Bruselas y que el Gobierno se va a ocupar de filtrar y dirigir del modo más conveniente a sus intereses?. Con tanto reglamento y tanto lío legislativo,- local, autonómico, central, comunitario,- hoy el empresario está atado de pies y manos. Si se mueve, no sale en la foto. Esto ha sido siempre así. O casí siempre. Y ahora más.

Y ello no es incompatible en que si un día, el partido Popular ganara las elecciones, los empresarios le confesaran su ardiente amor, al que siempre se habían mantenido fieles. Ya se sabe. El que gana tiene muchos amigos. El que pierde, se queda solo.

Por tanto lo de Sánchez no tiene mérito alguno. ¿Cómo los empresarios catalanes le van a discutir la propuesta de indulto?. Si se hubieran atrevido, les habría caído una lluvia de críticas y de improperios de todas partes. Hasta convertirse en personajes incómodos. Y también en el entorno familiar. Mejor por ello comportarse de forma prudente y razonable. Esto es, lo que pueda entenderse por «prudente» y «razonable» en estas latitudes. Ir a a favor del viento. Mientras vaya soplando en la misma dirección.

Decir que sí, aunque uno piense que no.

Y así ir tirando.

domingo, 27 de junio de 2021

LIBERTAD Y «BITCOIN»

Es la anarquía absoluta y total en el mundo financiero. En el virtual. La ausencia de una autoridad. De un banco central. De un control. De una vigilancia de movimientos y transacciones.

¿Un mundo ideal? ¿La superación del poder de los Estados sobre el individuo? Pues, en cualquier caso una tentativa seria para escapar de la dominación progresiva del poder público. Un canto a la libertad.

¿Pero es posible un mundo en el que las fuerzas del dinero converjan y se administren sin que haya un algo superior que las tutele? ¿Que hay detrás del Bitcoin?. Se habla de los «mineros» que son los que con su trabajo crean más monedas de este género. Y que además el número o volumen total de Bitcoins es limitado. Es decir, la imposibilidad de ir creando más moneda, a medida que el mercado así lo precisara. De este modo su valoración puede seguir siempre al alza, si la demanda sigue también creciendo.

El gran aliciente del Bitcoin y de las demás monedas digitales, es que detrás no hay ningún Estado. Para el común de los mortales, que somos casi todos, teníamos muy asumido que el Estado o el Banco Central es quien procuraba por la estabilidad de la economía, por la salud de la propia moneda y por los intercambios. Así fue a lo largo de muchos lustros. La moneda tenía un valor mayor o menor en función de la fortaleza de la economía. Una vez desaparecido el patrón oro, era el Estado quien garantizaba la solvencia del sistema.

Con el Bitcoin todo esto desaparece. ¿Quién genera la confianza en esta, digamos divisa?. Pues no se sabe. Bueno, dicen, se asegura que las fórmulas matemáticas que en su día creó un japonés son infalibles. Que nada puede fallar. Y ciertamente el volumen de adeptos va aumentando de manera incesante.

Y es que,- ya me disculpareis,- pero es que el invento desde el punto de vista de la libertad individual, del liberalismo, es sensacional.

Y en esta época en la que como decía, el poder público nos tiene sometidos,- naturalmente siempre para protegernos-, el intento vale la pena.

viernes, 25 de junio de 2021

«PRERROGATIVA REAL DE GRACIA»

Es lo que dice la Constitución. El Rey. Artículo 102.3 «la prerrogativa real de gracia…»· O sea, dicho de otro modo, el Rey posee la «prerrogativa real de concesión del indulto.» Y este precepto se relaciona con el artículo 62, «corresponde al rey,…i) ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley, que no podrá autorizar indultos generales.»

Dos frases determinantes: «prerrogativa real» y «ejercicio del derecho de gracia». «Ejercer» es de acuerdo con el diccionario de la Real Academia española, «realizar sobre alguien o algo alguna acción.»

La Constitución diferencia entre «expedir» y «ejercer» refiriéndose a la Corona. El mismo artículo 62 dice en el apartado f) que el Rey «expide los decretos acordados en el Consejo de Ministros…» Pero cuando se trata del «derecho de gracia» no «expide», sino que «ejerce» el derecho.

¿Tiene el Gobierno la facultad de conceder los indultos?. A la vista de la Constitución, no. A lo sumo podría proponerlos al Rey, para que este «ejerciendo la prerrogativa real» los concediera.

No obstante ello, parece que en contra de estos preceptos, el ejecutivo ha concedido los indultos y ahora le pide al Rey que «expida» el correspondiente Decreto, esto es que lo firme como cualquier otra disposición, sin mencionar que es el Rey y únicamente el Rey quien posee la prerrogativa.

A la vista de todo ello, la concesión del Indulto por parte del Gobierno, muy bien podría impugnarse por violentar los artículos 102.3 y 62 i) de la Constitución.

Ah y un apunte más. El Art.56 de la Carta Magna, establece que «El rey…arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones…» Instituciones, -digo yo- como las referidas al Ejecutivo y al Judicial. Gobierno y Tribunal Supremo. «Moderación» que a todas luces sería hoy conveniente, por no hablar de su necesariedad.

Como modesto jurista con alguna experiencia, todo esto que explico, lo veo así. Porque la política la he dejado para otro día.

martes, 22 de junio de 2021

NADA HA CAMBIADO

No, no ha cambiado nada en Catalunya en esta última semana. Aunque lo haya parecido con tanto discurso. Con tanta complacencia. Con tanto hablar unos y otros de distensión, de diálogo, de inicio de una nueva era. Todo va a seguir igual. Puigdemont desde Waterloo pidiendo negociación, más que diálogo. Y aquí con la Generalitat y los indultos, volviendo nuevamente a lo de siempre, la autodeterminación, el referendum y la independencia.

Los indultos no solucionarán nada, aunque ciertamente calmarán algunos ánimos. Para Sanchez ya es bastante.La única fórmula a todo este embrollo, es que algún día los catalanes se decidan por inventar una tercera alternativa, que apueste por una relación civilizada con el resto de España, como así ha sucedido en algunas etapas de nuestra historia. Y que esta alternativa tenga un consenso mayoritario.Pero este objetivo es aún lejano, porque el poder que ahora se detenta limita posibilidades y cierra puertas.

Estamos ante una sociedad desestructurada, rota. Que vota a partidos independentistas, pero que no cree en la independencia. Que vota con el corazón, con un punto de pasión, y esto sí, mientras ello no le afecte a su propio bolsillo. Un pueblo que empieza a estar cansado de proclamas, de políticos que les han prometido un cielo muy cercano y que ahora empieza a vivir con una gran incredulidad. Sin nada, ni nadie en qué apoyarse. La pura horfandad.

Es bastante o muy triste lo que está sucediendo. Ahora mismo no se pueden avanzar pronósticos. He de quedarme con lo que tenemos.

Que no me gusta.

lunes, 21 de junio de 2021